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Llamado de las FARC-EP
a las Comunidades Indígenas del Sur Occidente Colombiano
"Las comunidades y los pueblos, no pueden ni deben olvidar la memoria de sus
viejos, al contrario, se requiere a menudo caminar sobre sus huellas."
Montañas del Sur occidente Colombiano
12 de Agosto del 2001
Desde las épocas en que José Gonzalo Sánchez, Cornelio Velasco, José Domingo Cometa,
Avelino Ul, Juan de la Cruz Perafán, Trino Morales y otros legendarios líderes indígenas
dirigieron grandes movilizaciones contra los terratenientes caucanos, miles de campesinos y en
general líderes sociales anduvimos en el monte acompañando y adelantando las luchas para
defender los derechos, las tradiciones y contribuir a la construcción de una expresión organizada
que interpretara el querer de la comunidad.
Por eso mismo, las FARC-Ejército del Pueblo, que nacimos como respuesta revolucionaria a la
represión del Estado contra los pobres de Colombia, hemos estado desde siempre, al lado de la
causa de la comunidad indígena, en un proceso que no ha estado exento de dificultades ni de
errores, pero en donde lo fundamental ha sido nuestra definición revolucionaria expuesta en el
PROGRAMA AGRARIO DE LOS GUERRILLEROS.
Porque la lucha por el no pago del terraje, por la recuperación de las tierras usurpadas y por la
defensa de las mejores tradiciones culturales de las comunidades indígenas, han sido y son parte
de la esencia de las luchas de todo el pueblo colombiano contra la opresión de los ricos y de su
aparato estatal.
En estas horas difíciles para todo el país, queremos convocar a la comunidad indígena del sur
occidente colombiano, a fraternizar sus relaciones con la insurgencia revolucionaria. Nuestro
pasado está profundamente entrelazado y el proyecto de una NUEVA COLOMBIA identifica
nuestros ideales.
Se escuchan voces que pretenden enfrentar a algunos cabildos con el movimiento guerrillero,
seguramente por parte de quienes quisieran desconocer la historia de las luchas comuneras
unitarias.
O por parte de quienes están canalizando las enormes ayudas en dólares que llegan para diferentes
proyectos y las están manipulando para su beneficio particular, sin que las comunidades tengan
acceso a la planificación, ni a su ejecución y mucho menos a su fiscalización.
O también por parte de quienes defienden los intereses de los terratenientes, o sea del Estado y de
sus paramilitares buscando arrebatar las tierras de las comunidades indígenas de la región, como
está sucediendo en otras zonas del país.
Las comunidades indígenas del suroccidente de Colombia, deben estar absolutamente seguras que
siendo las FARC-Ejército del Pueblo una alternativa política popular, está y estará de su lado en la
defensa de sus tierras y de sus tradiciones milenarias.
Están equivocados, quienes pretenden azuzar a los indígenas contra la insurgencia revolucionaria
en nombre de la NEUTRALIDAD, pues en otras zonas del país lo que han logrado con este
sofisma es acrecentar los éxodos y facilitar que los militaristas masacren, atropellen y se adueñen
de las tierras de las comunidades. Terrenos que hacen parte de multimillonarios megaproyectos y
que como tal son objeto de la codicia de los terratenientes y de los politiqueros.
La comunidad indígena sabe que las FARC nunca han pretendido, ni pretenden ni pretenderán un
pedazo de las tierras de su patrimonio.
Por eso están equivocados quienes desde algunos centros de poder europeos, de algunas ciudades
del país y de ciertas sacristías, azuzan a las comunidades contra la insurgencia, mientras se codean
con el paramilitarismo y demás fuerzas del Estado para cogobernar y diluir los dineros de los
diferentes proyectos sin llevar el beneficio a la comunidad.
Los gobernadores y demás autoridades de los cabildos y toda la comunidad indígena con quienes
hemos luchado hombro a hombro durante todos estos años por la recuperación y defensa de sus
tierras, por el desarrollo y por la convivencia pacífica en la región, saben que las FARC
trabajamos con decisión y desinteresadamente por la causa de todos los excluidos, por la justicia
social y por la construcción de la Nueva Colombia.
Más allá de las amenazas de armar a indígenas en contra nuestra, o de extrañar a quienes ingresen
como guerrilleros o a quienes simpaticen con la insurgencia revolucionaria, las FARC-Ejército del
Pueblo continuará luchando por la causa de todos los oprimidos, por la causa de los trabajadores,
de los indígenas, de las comunidades negras en la construcción de la gran patria para todos, con
dignidad, justicia y soberanía nacional.
Comando Conjunto de Occidente
FARC-Ejército del Pueblo
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